Empecemos por el principio
Que más joya que la memoria!…
Yo no quiero hacer joyería con metales preciosos, prefiero hacer preciosos los recuerdos, si acaso algunos de los materiales utilizados sean preciosos, son sólo el transportador de sentimientos. Igual que las diferentes técnicas utilizadas, que pertenecen a distintos oficios, siguen siendo herramientas para seguir transmitiéndolos.
Hoy, un día cualquiera, cuando inicio un trabajo, no pienso en la palabra joya, si pienso en el sentimiento que se establece con un objeto que te pertenece, creando sueños encontrados, para que así las personas se encuentren con ellos, pudiéndolos llevar incorporados en su memoria.
¿No es memoria, aquel objeto que llevaba en alguna parte de su cuerpo, aquel ser querido y que ahora te pones tú?
¿No es una joya poder recordar el perfil del cuerpo con aquel objeto, incorporado al ser querido?
Y posiblemente, la joyería, la preciosidad, esté en un sinfín de rincones por descubrir.
Yo no quiero hacer joyería con metales preciosos, prefiero hacer preciosos los recuerdos, si acaso algunos de los materiales utilizados sean preciosos, son sólo el transportador de sentimientos. Igual que las diferentes técnicas utilizadas, que pertenecen a distintos oficios, siguen siendo herramientas para seguir transmitiéndolos.
Hoy, un día cualquiera, cuando inicio un trabajo, no pienso en la palabra joya, si pienso en el sentimiento que se establece con un objeto que te pertenece, creando sueños encontrados, para que así las personas se encuentren con ellos, pudiéndolos llevar incorporados en su memoria.
¿No es memoria, aquel objeto que llevaba en alguna parte de su cuerpo, aquel ser querido y que ahora te pones tú?
¿No es una joya poder recordar el perfil del cuerpo con aquel objeto, incorporado al ser querido?
Y posiblemente, la joyería, la preciosidad, esté en un sinfín de rincones por descubrir.
Grego García 2009